Sesión de constelaciones organizacionales

 

Las constelaciones para empresas pueden realizarse en sesiones individuales o de grupo.

El “movimiento sistémico” inicial (que muestra las dinámicas invisibles de la empresa con respecto a aquel aspecto que nos preocupe) ofrece información inmediata sobre la situación de la organización.

El cliente, especialmente si se trata de una constelación individual, podrá representar, según lo sienta el facilitador, los diferentes elementos identificados en el problema (tal que la empresa, los clientes, los accionistas, el producto…; o los roles principales de la organización, o departamentos, posibles proyectos o nuevas líneas de negocio, etc.), de tal manera que pueda experimentar de primera mano lo que sucede con dichos elementos:

¿Mira el producto a los clientes? ¿Están los gerentes de la empresa al servicio de los clientes o miran en otra dirección?

Mediante el movimiento sistémico, el cliente podrá ser consciente del origen del problema, y podrá ponerse en marcha el movimiento hacia la solución (un movimiento dirigido por otra fuerza, sin interferencia por parte del facilitador), sea cual sea.

Por ejemplo, una empresa sin clientes, a la que nadie ve, puede estar identificada con un excluido al que el dueño no mira, la empresa lo hace por él. En el momento en que durante la constelación la persona toma al excluido, la empresa sale de la exclusión, y comienza a ser vista por los demás.

El proyecto que tiene éxito es aquel que sirve a la vida y que nuestro sistema familiar apoya (pues de algún modo está a su servicio).

La solución también puede ser, por ejemplo, que un padre se retire de una empresa familiar, para que sus hijos puedan realizarse en ella (de otro modo son eternamente niños con respecto al jefe/padre, y desearán marchar para autonomizarse).

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