Empresas y otras organizaciones

Las constelaciones familiares permiten sacar a la luz las dinámicas que pueden frenar el éxito de una empresa y aquellas que la conducirán al éxito, o a mayor éxito. Podemos observar a través de esta herramienta que los problemas que surgen en las empresas son un reflejo de problemas familiares de las personas implicadas, y especialmente del sistema familiar de los jefes o fundadores.

Una dinámica que suele observarse, por ejemplo, es que los conflictos y dificultades con compañeros suelen revelar conflictos y dificultades con hermanos/as en los que la persona no se encuentra ordenada con respecto a éstos.

Hellinger observa también, a través de las numerosas constelaciones que ha facilitado para empresas, que un jefe que no ha tomado a su madre (que tiene una mala relación con ella, y no ocupa su lugar de hijo), arruinará a la empresa.

Otras dinámicas que pueden observarse es que cuando un hombre entra en la empresa de su mujer, la lleva a la ruina (la consecuencia del desorden que se da en este caso), mientras que lo contrario sí puede llevar al éxito de la empresa* (cuando es la mujer la que entra en la empresa del marido).

Otra dinámica que señala Hellinger es que, por ejemplo, cuando el fundador de una empresa otorga un estatus similar al suyo a nuevos miembros o socios, estos últimos acabarán enfrentándose a él y tarde o temprano le echarán de la empresa, ocupando su lugar.

Estas son sólo algunas de las dinámicas que pueden afectar a las empresas. Al facilitar una constelación para los miembros de la empresa que lo piden (que pasa por sanar las dinámicas en la familia que subyacen a la dificultad que el cliente encuentra en su empresa o lugar de trabajo), se pone en marcha un movimiento de sanación para la empresa, que lleva a la solución buena para todos (incluso aunque esta pueda ser el despido).

Las constelaciones para empresas pueden realizarse en sesiones individuales o de grupo. El “movimiento sistémico” inicial (que muestra las dinámicas invisibles de la empresa, por ejemplo) ofrece información inmediata sobre la situación de la organización. El cliente, especialmente si se trata de una constelación individual, podrá representar, según lo sienta el facilitador, los diferentes elementos identificados en el problema (tal que la empresa, los clientes, los accionistas, el producto…; o los roles principales de la organización, o departamentos, posibles proyectos o nuevas líneas de negocio, etcétera), de tal manera que pueda experimentar de primera mano lo que sucede con dichos elementos. De esta manera, el cliente podrá ser consciente del origen del problema, y podrá ponerse en marcha el movimiento hacia la solución (un movimiento dirigido por otra fuerza, sin interferencia por parte del facilitador), sea cual sea. El proyecto que tiene éxito es aquel que sirve a la vida y que nuestro sistema familiar apoya (pues de algún modo está a su servicio). La solución puede ser, por ejemplo, que un padre se retire de una empresa familiar, para que sus hijos puedan realizarse en ella (de otro modo son eternamente niños con respecto al jefe/padre, y desearán marchar para autonomizarse). La solución también puede pasar por abandonar un proyecto de negocio que no sirve a la vida, un proyecto que ha emergido tal vez de intrincaciones con ancestros, por el deseo inconsciente de expiar por algo que no nos corresponde.

* Esto resuena con otra dinámica sistémica: cuando el marido (o compañero sentimental) vive en casa de la mujer, no se siente respetado (ella actúa de madre), lo que acaba dando lugar al fracaso de la relación. Algo similar ocurre cuando el hombre sigue a la mujer a su país (o vive en el pais de la mujer), la relación sufrirá por las mismas razones -en el caso contrario, cuando la mujer sigue al hombre, las posibilidades de éxito son mayores.

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